
La visa TN puede ser una opción útil para profesionales canadienses y mexicanos que cuenten con una oferta de empleo calificada en los Estados Unidos. Algunas categorías TN son más fáciles de entender porque el puesto, el título académico y las funciones coinciden de manera clara. Por ejemplo, un puesto de Ingeniero generalmente requiere un título en ingeniería, y un puesto de Contador generalmente requiere un título en contabilidad o un campo relacionado.
La categoría de Consultor de Gestión funciona un poco diferente.
Esta categoría puede parecer flexible, pero también puede ser difícil. Una razón es que un Consultor de Gestión puede calificar sin un título universitario en algunos casos. Una persona puede calificar con cinco años de experiencia como consultor de gestión, o cinco años de experiencia en un campo relacionado con el acuerdo de consultoría.
- La categoría Consultor de Gestión TN es flexible, incluso sin título universitario, pero no debe usarse como opción de respaldo para otros puestos.
- El gobierno revisa si el rol implica consultoría real: asesoramiento, recomendaciones y proyectos temporales, evitando funciones de gestión u operaciones diarias.
- Es más sencillo con una firma de consultoría tradicional; en una empresa regular, la carta de apoyo debe detallar proyecto, temporalidad y separación del personal interno.
Por qué la categoría de consultor de gestión no debe usarse como opción de respaldo
Debido a esta flexibilidad, algunos empleadores y solicitantes intentan usar la categoría de Consultor de Gestión cuando el puesto no encaja bien en otra categoría TN. Eso puede ser riesgoso. La categoría de Consultor de Gestión no debe usarse como una opción de respaldo para puestos que no califican en ninguna otra parte.
Por qué la categoría de consultor de gestión es examinada de cerca
La pregunta clave es simple: ¿la persona realmente viene a los Estados Unidos para brindar servicios de consultoría?
Un consultor de gestión generalmente analiza un problema empresarial y ofrece asesoramiento sobre gestión, operaciones, estructura o desempeño. El rol normalmente debe involucrar asesoramiento, recomendaciones, planificación, informes u otro trabajo de consultoría.
El problema es que muchos trabajos pueden sonar como “consultoría” si la descripción es demasiado amplia. Una persona puede ser llamada consultor, pero si la empresa en realidad quiere que esa persona dirija un departamento, maneje las operaciones diarias, supervise empleados o desempeñe un rol interno regular, el gobierno puede cuestionar si el puesto es verdaderamente un rol de Consultor de Gestión.
Por eso la carta de apoyo debe ser específica. Debe explicar el problema empresarial en el que trabajará el consultor, por qué la empresa necesita ayuda de consultoría, cuánto durará el proyecto y qué producirá el consultor al final, como un informe, un plan estratégico, una recomendación o una nueva estructura de gestión.
La carta de apoyo también debe evitar describir el rol como gestión regular u operaciones del día a día. Esas descripciones pueden hacer que el caso se vea menos como consultoría y más como un empleo regular.
Firma de consultoría vs. empresa regular: por qué importa la diferencia
Un caso de Consultor de Gestión TN puede ser más sencillo cuando el solicitante viene a trabajar para una firma de consultoría de gestión tradicional. Por ejemplo, si un solicitante es contratado por una firma de consultoría de gestión para asesorar a clientes externos, el propio modelo de negocio respalda la naturaleza del puesto.
Puede ser más difícil cuando el solicitante es contratado por una empresa que no se dedica a la consultoría. Suponga que una empresa farmacéutica contrata a un profesional extranjero para un proyecto de consultoría de gestión de un año. La empresa no es una firma de consultoría. Es una empresa operativa regular. En esa situación, el gobierno puede examinar el caso más de cerca.
El oficial puede hacer una pregunta simple: ¿esta persona realmente es un consultor temporal, o la empresa está usando esta categoría para cubrir un rol interno? Esta preocupación se vuelve más fuerte si la persona se integrará dentro de la estructura normal de la empresa, reportará como un empleado regular, supervisará personal, gestionará operaciones diarias, o realizará trabajo que la empresa normalmente espera que hagan sus propios empleados.
Por eso la estructura del rol importa. Un consultor temporal es diferente de un empleado regular con un título de consultor. El consultor debe ser contratado para abordar un problema empresarial específico, dar asesoramiento, hacer recomendaciones o ayudar a mejorar una parte definida de la gestión u operaciones de la empresa. El rol no debe ser simplemente un puesto interno a largo plazo con la palabra “consultor” agregada al título.
Esto no significa que una empresa regular nunca pueda usar la categoría de Consultor de Gestión. Sí puede. Pero el caso generalmente necesita una razón clara de por qué la empresa necesita un consultor de gestión en lugar de un empleado regular. En general, el caso es más sólido cuando el rol parece temporal, basado en un proyecto, y separado del personal regular de la empresa.
Usando la categoría de consultor de gestión con cuidado
La categoría de Consultor de Gestión TN puede ser útil, pero debe usarse con cuidado. Es flexible, pero no es una categoría comodín para puestos que no encajan en ninguna otra parte.
Para los solicitantes que van a una firma de consultoría tradicional, el caso puede ser más fácil de explicar. Para los solicitantes contratados directamente por una empresa operativa regular, el caso puede recibir mayor escrutinio. En esa situación, la carta de apoyo debe demostrar claramente que el rol es temporal, basado en un proyecto, y verdaderamente relacionado con la consultoría de gestión.
Antes de usar la categoría de Consultor de Gestión, el empleador y el solicitante deben revisar las funciones del puesto, el proyecto de consultoría, las calificaciones del solicitante y la evidencia que respalda el caso. Para esta categoría, una explicación clara suele ser muy importante.


