
Recientemente recibimos la aprobación de una visa de inversionista E-2 en el Consulado de EE. UU. en Perth, Australia.
El solicitante es una persona de nacionalidad australiana que estableció un negocio de coaching que ofrece coaching privado, talleres, retiros, educación digital y contenido audiovisual.
La visa de inversionista E-2 está disponible para los nacionales de países que mantienen un tratado de comercio y navegación con los Estados Unidos. Permite entrar a los EE. UU. para desarrollar y dirigir un negocio en el que se ha invertido, y puede renovarse mientras el negocio siga cumpliendo los requisitos.
Quienes se encuentran fuera de los Estados Unidos presentan la solicitud en un consulado estadounidense. Quienes ya están en el país pueden solicitar un cambio de estatus.
Un negocio de coaching es un negocio de servicios y no uno intensivo en capital, lo que cambia lo que el expediente debe demostrar. No existe un monto mínimo fijo para la inversión E-2, de modo que la pregunta es si el capital comprometido resulta sustancial en proporción a lo que cuesta poner en marcha y operar ese negocio.
Nuestra presentación se centró en la inversión sustancial del solicitante, su experiencia empresarial previa, la preparación operativa de la empresa, el interés comercial demostrado y los planes de crecimiento y de creación de empleo en los EE. UU.
Cada uno de esos elementos responde a un requisito concreto. La preparación operativa aborda si la empresa es real y está lista para operar, y no solo una idea sobre el papel. La experiencia empresarial previa habla de la capacidad del solicitante para desarrollar y dirigir la compañía. Los planes de crecimiento y de creación de empleo responden al requisito de marginalidad, es decir, que el negocio pueda hacer algo más que sostener al inversionista y a su familia.
Si usted está considerando una visa de inversionista E-2 para su propio negocio, programe una consulta con nuestro equipo para analizar cómo debe presentarse su caso.


